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¿Cómo detectar y evitar el daño renal?

¿Cómo detectar y evitar el daño renal?

Mantener un estilo de vida saludable y controlarse periódicamente ayuda a prevenir los diversos tipos de daños renales

Los riñones procesan aproximadamente 190 litros de sangre al día para eliminar cerca de 2 litros de productos de desecho y agua en exceso a través de la orina. Su función es vital para mantener la sangre limpia y químicamente equilibrada, sin embargo, cuando comienzan a deteriorarse no avisan con tiempo.

Por esto es importante realizarse controles médicos periódicos, aun cuando se sientan sanos, pues al hacer exámenes como la medición de presión arterial u otros más específicos como la creatinina en sangre o la proteína en la orina, se podrá saber si hay un problema en los riñones.

Dentro de las enfermedades más comunes se encuentra la insuficiencia renal aguda, donde el médico le recomendará hacer algunos análisis y procedimientos para verificar el diagnóstico. Estos pueden incluir: Proteinuria, Orina completa, Creatinina en sangre, Urea, Nitrógeno ureico y Cleaguce creatinina; todos para evaluar la función renal.

Los cálculos renales producen uno de los dolores más fuertes que una persona puede experimentar, el cual muchas veces es confundido con dolor de espalda y otras patologías lumbares, ya que se produce en la parte baja.

Así también, una persona con daño renal puede no sentir algo en particular, pero cuando el daño avanza aparecen síntomas como: decaimiento, anemia, palidez, presión alta, retención de líquido y espuma o sangre en la orina, entre otros.

Entre las medidas generales de prevención se encuentra:

  • Mantener una ingesta de líquido adecuada de 2 o más litros al día.
  • Mantener el peso ideal
  • Realizar ejercicio y mantener una dieta balanceada
  • Restringir la sal y la ingesta de proteínas
  • Mantener un consumo normal de lácteos

Se destaca la importancia de la ingesta de líquido, pues permite que el volumen de orina sea normal, disminuyendo la posibilidad de formar cálculos, infección urinaria y deshidratación en climas cálidos, sobre todo en verano.